OCHO PERSONAS, entre ellas cuatro soldados estadounidenses, dos policías afganos y un dignatario religioso, murieron en una serie de ataques en el sur y el este de Afganistán.
En la provincia de Kandahar un dignatario religioso fue asesinado junto a otro líder musulmán cuando salía de una mezquita.
Por otra parte se señala que el Ejército estadounidense sufre desde hace varias semanas pérdidas cada vez mayores en Afganistán, donde más de 70 de sus soldados murieron desde comienzos del año, víctimas de la creciente eficacia de los rebeldes, que hace temer un segundo empantanamiento militar después de Irak.
Cuatro soldados estadounidenses murieron ayer y otros tres resultaron heridos por bombas colocadas por los insurgentes en la convulsionada provincia de Zabul (sur), anunció el ejército estadounidense.
Con este ataque se eleva a 74 el número de bajas militares siete de ellas en la última semana sufridas por Estados Unidos en en Afganistán este año, el peor balance desde el inicio de su operación "Libertad Duradera" en 2001.
De esos 74 muertos, unos 50 fueron víctimas de fuego enemigo, y los otros perecieron en accidentes, según el Pentágono. La proporción de muertos respecto al total de militares estadounidenses desplegados en el país en 2005 es superior en Afganistán (uno de cada 243) que en Irak (uno de cada 265). La coalición militar internacional bajo comando estadounidense, de unos 20, 000 integrantes (el 90% estadounidenses) llegó a Afganistán semanas después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, para desplazar del poder a la milicia fundamentalista islámica de los talibanes, vinculada a la red terrorista Al Qaeda. Desde entonces, las bajas estadounidenses en ese país aumentan año tras año: fueron 12 en los últimos dos meses de 2001, 43 en 2002, 47 en 2003, 54 en 2004 y 74 en lo que va de 2005.
Los insurgentes afganos, principalmente talibanes, han muerto por cientos desde comienzos del año, en combates que se concentran sobre todo en las regiones inestables del sur, este y sudeste, fronterizas con Pakistán.
"Hay una mayor sofisticación en los ataques rebeldes. El año pasado, 40% de las bombas artesanales alcanzaron su blanco. Hoy estamos cerca del 90%", informó un responsable de la Oficina de seguridad para Afganistán (ANSO), encargado de evaluar la seguridad del país para las ONGs.
EU sufre serias pérdidas en Afganistán
Estados Unidos gasta cada mes cerca de $1, 000 millones en Afganistán, frente a los cerca de $5, 000 millones que destina a Irak.