Estados Unidos anunció ayer su decisión de sustituir las minas antipersonales tradicionales por otras "inteligentes", pero sigue empeñado en no firmar un tratado mundial para su erradicación.
Al formular ese anuncio, el Gobierno de EU también informó de que aumentará en un 50% el presupuesto de asistencia para la detección y destrucción de esos artefactos en 40 países, hasta un total de 70 millones de dólares para el año fiscal 2005 que empezará el 1 de octubre próximo.
El secretario de Estado adjunto para Asuntos Políticos y Militares, Lincoln Boomfield, explicó ayer en una rueda de prensa que las minas tradicionales -que permanecen activas durante años-, serán sustituidas por "minas inteligentes" que se desactivarán solas tras un determinado período de tiempo.
Sin embargo, Bloomfield afirmó que EU seguirá sin suscribir un acuerdo firmado por 150 países para la eliminación de las minas, que durante años han causado la muerte de decenas de miles de personas, particularmente civiles, en países de todas las latitudes.
Un total de 11,700 personas, entre ellas 2,649 niños, murieron en el mundo como consecuencia de esos artefactos bélicos durante el año 2002, según un informe difundido en septiembre pasado por la organización "Campaña Internacional para Prohibir las Minas Terrestres".
Bloomfield manifestó que EU no suscribe el acuerdo contra las minas porque ese documento ha fallado en sentar las bases sobre la eliminación de las minas destinadas a la destrucción de vehículos.
También explicó que el programa de sustitución de las minas actuales finalizará en el año 2010, pero que se podrían seguir usando en países como Corea del Sur, cuya frontera con Corea del Norte está plagada de esos artefactos explosivos.
Unas 60 millones de minas están plantadas en 60 países, la mayoría de ellas colocadas por esas mismas naciones, y causan cerca de 10,000 víctimas en el mundo cada año.
Bloomfield dijo que la retirada de las "minas persistentes" -que nunca se desactivan-, empezará dentro de dos años.
El senador demócrata Patrick Leahy, de Vermont, que durante largo tiempo ha pedido la erradicación de las minas antipersonales, declaró que la prohibición de los actuales artefactos está acorde con las peticiones que se han hecho hasta hoy "para limpiar al mundo de esas armas".
En tanto, el presidente de la próxima Cumbre de Nairobi para un Mundo Libre de Minas, el austríaco Wolfgang Petritsch, criticó ayer en Ginebra la nueva política de EU sobre esas armas, que calificó de "desprecio al multilateralismo".
El anuncio fue adelantado por el representante especial del presidente de EU y secretario de Estado para temas relacionados con las minas, Lincoln P. Bloomfield, en un artículo que publicó ayer el diario británico "The Financial Times".
Fuentes diplomáticas señalaron que el anuncio norteamericano de es una "hábil operación de propaganda" que trata de ocultar el hecho de que EU se reserva el derecho de seguir empleando minas antipersona en futuros conflictos con la única condición de que tengan ese mecanismo autodestructor.