Las instituciones europeas se movilizaron para dar una respuesta concreta e inmediata al drama de la inmigración ilegal en el Mediterráneo, y anunciaron un plan de propuestas de la Comisión Europea y la celebración de una cumbre extraordinaria el próximo jueves para tratar el tema.
La urgencia del problema motivó la organización de una reunión conjunta de ministros europeos de Asuntos Exteriores y de Interior, al término de la cual se anunció el plan del Ejecutivo comunitario, que será presentado a los líderes de la UE en el Consejo Europeo del jueves.
Ese plan propone diez medidas, incluido el aumento de los recursos financieros y el número de medios disponibles de las operaciones de vigilancia marítima en el Mediterráneo, denominadas Tritón y Poseidón, además de ampliar su área operativa para poder intervenir a mayor distancia.
Plantea también un esfuerzo sistemático para capturar y destruir los barcos utilizados por los traficantes, que se traduciría en una operación civil y militar que tomaría como ejemplo la operación Atalanta contra la piratería, explicó el comisario europeo de Inmigración, Dimitris Avramopoulos.
Para hacerla realidad, hará falta un mandato de la UE, precisó el comisario durante una rueda de prensa.
La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, subrayó por su parte que hacen falta medidas inmediatas, de la UE y de cada Estado miembro.