El intento del presidente boliviano, Evo Morales, de involucrar a la oposición en el diseño de una nueva agenda política y económica fracasó, al retirarse los principales partidos cuando el mandatario prohibió a la prensa cubrir la cita.
Representantes de una docena de movimientos acudieron a la cita en La Paz, pero las principales fuerzas opositoras se retiraron tras denunciar falta de transparencia para el debate, al restringir Morales los puntos de discusión e impedir el acceso de los medios, salvo los oficiales.
Abandonaron la reunión el centroizquierdista Movimiento sin Miedo (MSM), que lidera Juan del Granado, antiguo aliado de Morales; la centrista Unidad Nacional (UN), dirigida por el empresario Samuel Doria Medina, y el conservador Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR).
Morales había invitado a 17 partidos a discutir la nueva agenda nacional.