El líder cocalero y dirigente opositor, Evo Morales, devolvió ayer a la Corte Nacional Electoral (CNE) cerca de 700,000 dólares, poco menos de la mitad de la provisión estatal prelectoral destinada a su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), en un hecho sin precedentes en la historia democrática de Bolivia.
El líder indígena giró un cheque por un valor de 4.4 millones de bolivianos a nombre de la CNE.
Se trata de la primera devolución de recursos de origen estatal desde 1997, cuando se promulgó una ley de financiamiento a las campañas electorales.
Segundo en las elecciones presidenciales del 30 de junio último, Morales, quien confesó haber resistido incluso propuestas indignas para que se quedara con el dinero, expresó su deseo para que "estos fondos sean invertidos en los niños de la calle, en la gente pobre, que se construyan albergues para alcohólicos".
También admitió que durante la campaña proselitista de poco menos de cuatro meses, en la que invirtió una cifra simil a la que devolvió este jueves al erario nacional, las propagandas de televisión fueron lo más caro "y era importante ratificar a candidatos uninominales" de su partido por medio de una intensa campaña mediática en el área rural.