El presidente de Bolivia, Evo Morales, celebró en su pueblo natal, Orinoca, sus primeros seis meses de mandato, en los cuales aseguró que su gobierno ha devuelto el orgullo al país, según un manifiesto leído para la ocasión.
En un discurso plagado de bromas y comentarios cariñosos a sus antiguos vecinos de esta población andina del departamento occidental de Oruro, Morales dejó en esta ocasión a sus colaboradores los mensajes políticos y la valoración de su mandato.
El gobernante boliviano llegó a Orinoca en uno de los dos helicópteros donados por su homólogo y amigo venezolano, Hugo Chávez, y en la celebración estuvo flanqueado por el embajador de ese país en La Paz, Julio Montes, y el de Cuba, Rafael Dausá, además de casi todo su gabinete de ministros.
Morales presentó su evaluación del medio año que lleva en el poder a través de un documento titulado "Manifiesto de Orinoca", leído por el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
El texto destaca que "por primera vez en la historia de Bolivia una fuerza política gana dos elecciones consecutivas en seis meses y por la mayoría absoluta", en referencia al triunfo de su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), en los comicios generales de diciembre y en la reciente elección de una Asamblea Constituyente.
"Estas victorias nos permitieron avanzar en estos seis meses en la construcción de un nuevo Estado, de un nuevo proyecto de desarrollo que deja atrás el Estado neoliberal que condenó a los bolivianos a la pobreza, a la sumisión y al atraso", apunta la declaración.
El manifiesto define la gestión de Morales como el resultado de un "movimiento nacional, popular e indígena" y "de izquierda popular".