Pese a un leve descenso en el apoyo popular y una oposición fortalecida, Evo Morales gobernará Bolivia hasta 2020 con una economía sólida, tras ganar las elecciones presidenciales con un 61% de los votos, según resultados extraoficiales.
Los cómputos emitidos por cadenas de televisión y diarios indicaron que Morales ganó por primera vez en ocho de las nueve regiones, incluyendo Santa Cruz, el mayor bastión opositor.
El partido de Morales quedó cerca de conseguir dos tercios de los escaños en la Asamblea Legislativa, de 166 miembros.
El Tribunal Supremo Electoral ayer anunció resultados parciales.
Morales dedicó su victoria a Fidel Castro, al fallecido Hugo Chávez y a todos los pueblos que luchan contra el imperialismo e invitó a la oposición a cerrar la confrontación para trabajar por Bolivia.
Siempre hay que pensar en grande, por eso compramos un satélite de comunicaciones y por eso tendremos (planta de) energía nuclear con fines pacíficos, sostuvo.
Aunque esperaba repetir y hasta superar el 64% que obtuvo en 2009, Morales ha podido mantener su popularidad gracias a una buena gestión de la economía y obras de impacto que ejecutó en su gobierno como teleféricos, carreteras, aeropuertos, entre otros.
La oposición lo ha cuestionado en la campaña por despilfarro y corrupción y dijo que no aprovechó la bonanza para cambiar la salud y la educación que están entre las más deficientes de la región.
Cuando asuma su tercer mandato, el 22 de enero próximo, cumplirá 10 años en el gobierno y se convertirá en el presidente que más tiempo gobernó en forma continua desde la creación de Bolivia en 1825.
Durante la campaña dijo que ya no buscará un nuevo mandato, pero la oposición teme que podría aprovechar su mayoría legislativa para reformar la Constitución e incluir la reelección indefinida. Morales cumplirá la próxima semana 56 años.
Su triunfo electoral ha sido también atribuido al pobre desempeño de la oposición que no pudo plantear una candidatura única ni un proyecto alternativo, según analistas. Cuatro fueron los candidatos de la oposición.
El modelo político que tiene Bolivia hoy se lo debe al papel que desempeñó la oposición que no se perfila como una alternativa ni es creíble, dijo Eduardo Gamarra, profesor de política internacional de la Florida International University.
Las elecciones del domingo casi no alteraron el escenario político. Morales sigue fuerte y podría seguir gobernante sin contrapesos como hasta ahora, aunque la oposición ha recobrado más espacios legislativos de los que tiene actualmente.
Retraso en el conteo
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia atribuyó a supuestas amenazas de piratas informáticos y a problemas de logística el retraso en el recuento oficial de los comicios generales del domingo.
Según el vocal del TSE Ramiro Paredes, algunos de los vocales del órgano electoral recibieron en sus teléfonos celulares anuncios anónimos de que el sistema informático de transmisión del TSE sufriría sabotajes.
Esta amenaza, agregó, no podía ser pasada por alto, lo que obligó a las autoridades a redoblar las acciones de seguridad.
Los técnicos del TSE pusieron en marcha acciones de protección del sistema, en particular para la transmisión de los datos desde las oficinas regionales hasta la nacional, refirió Paredes.
La autoridad electoral también explicó que hubo un retraso en el trabajo de los notarios y los jurados ciudadanos que trabajaron en el proceso, lo cual tuvo un efecto dominó en todas las actividades posteriores.
La legislación electoral boliviana otorga a los tribunales departamentales hasta siete días para que transmitan sus informes al TSE, que tiene otros cinco días más como plazo para dar a conocer los datos finales de manera oficial, recordó Paredes.
Los muestreos, con resultados coincidentes, reflejaron que Morales se impuso en los comicios con alrededor del 61%.