EL EJÉRCITO de Nicaragua supone la existencia de misiles Sam-7 dispersos en el territorio, que Estados Unidos entregó a los grupos "contras" para combatir al gobierno sandinista en la década de 1980, aseveró el jefe del ejército, Javier Carrión.
"Hay un número de misiles que quedaron en el limbo cuando la ex Resistencia se desmovilizó en 1990, se entregaron tres o cuatro misiles, nada más", expresó.