La Justicia de Uruguay condenó ayer jueves al último dictador militar del país, Gregorio “Goyo” Álvarez, (1981-1985) a la pena de 25 años de prisión por "homicidio especialmente agravado" de 37 opositores y por un delito de "lesa humanidad".
El general había ingresado en prisión, en 2007, acusado de "reiterados delitos de desaparición forzada" y traslados clandestinos de detenidos desde Argentina a Uruguay en plena dictadura uruguaya (1973-1985).
Cuando quedó detenido el 18 de diciembre de 2007, Álvarez comentó apenado: "Con 82 años, voy a morir en la cárcel".
La condena de este ex dictador se produce apenas tres días antes de las elecciones presidenciales del próximo domingo en Uruguay, en las que los electores también votarán si quieren revocar o no la ley de amnistía a los militares represores a través de un referéndum.