Valerie Plame, la ex espía de la CIA de 43 años, sonrisa perfecta, melena rubia y aire de mujer fatal, cuyo nombre se filtró a la prensa y desencadenó una pesquisa judicial, está lista para contar su versión de los hechos.
Desde que se descubrió su identidad en una columna del periodista Robert Novak el 14 de julio del 2003, su nombre se ha repetido hasta la saciedad, y ha servido para bautizar una intrincada saga.
Pero hasta hace poco, Plame había evitado comparecer en público y rehuía de los fotógrafos como de la peste.
Su reciente presencia en la cena de los corresponsales ante la Casa Blanca, parece ser el principio de una nueva -más pública- etapa en la vida de la espía, que culminará con la publicación el año que viene de sus memorias.
La políglota ex espía -habla griego, francés, alemán e inglés- acaba de firmar un acuerdo millonario con Crown Publishing Group para la publicación del libro, que tiene el título provisional de "Juego limpio" y saldrá a finales del 2007.