El depuesto ex presidente filipino Joseph Estrada, recientemente condenado a cadena perpetua por corrupción e indultado por la actual jefa del Estado, Gloria Macapagal Arroyo, salió en libertad tras más de seis años detenido.
Poco después que los tribunales dieron el visto bueno a que abandonara su arresto domiciliario tras concluir los trámites del perdón presidencial, informó la televisión local GMA.
Estrada apareció por la puerta de su casa y fue trasladado en un todoterreno flanqueado por un convoy de vehículos blindados al municipio manileño de San Juan, donde fue recibido por miles de sus seguidores al grito de "Erap -su apodo popular- ha vuelto".
Hasta el último momento, su salida en libertad había quedado pendiente del embargo de la mansión en la que vive y del bloqueo de unos $15.5 millones depositados en cuentas corrientes abiertas en varios bancos filipinos.
La presidenta filipina justificó el perdón por la avanzada edad -70 años- de Estrada, el hecho de que ya lleva detenido más de seis años, tres de ellos en un cuartel militar.
Estrada se comprometió o a no volver a presentarse para el cargo de presidente de Filipinas.