El ex presidente mexicano, Luis Echeverría comenzó ayer a declarar ante la Justicia por la represión estudiantil de 1968, en un hecho inédito en la vida política de este país.
Echeverría llegó al juzgado acompañado de su abogado y evitó a la prensa a su entrada, donde decenas de personas entonaban los gritos de "2 de octubre no se olvida", en alusión a la fecha de la masacre.
El 2 de octubre de 1968 fuerzas del Ejército y paramilitares dispararon contra una concentración estudiantil en la plaza de Tlatelolco, provocando un número nunca cuantificado de muertos, que organizaciones de derechos humanos cifran en alrededor de 400; otros varios centenares fueron detenidos.
Echeverría también es interrogado por los muertos, estimados en decenas del 10 de junio de 1971, cuando hubo una violenta represión contra una manifestación estudiantil.