Un tribunal en Jerusalén impuso al ex primer ministro Ehud Olmert una multa y una sentencia suspendida de un año por su papel en un caso de corrupción que le había costado el cargo, una sanción relativamente leve que podría permitirle regresar a la política.
Olmert, que enfrentó la posibilidad de purgar prisión o cumplir servicios comunitarios, pagará solo una multa equivalente a $18,000.
Como evitó las sanciones más severas, el ex primer ministro puede postularse al Parlamento, aunque está inhabilitado para ocupar cargos en el Gabinete mientras se resuelve otro juicio en su contra por corrupción.
El político, de 66 años, no ha indicado si aspira de nuevo a algún cargo de elección popular, aunque sus colaboradores aseguran que lo está considerando.
En los próximos meses, Olmert atenderá un juicio separado por su presunta implicación en un caso de sobornos en bienes raíces en Jerusalén.
Sin embargo, la sentencia de ayer constituye una victoria clara para el ex primer ministro. “Me retiro de este lugar con la cabeza en alto”, dijo Olmert.
En su decisión, el tribunal reprendió a Olmert por sus infracciones. “Hubo un claro conflicto de intereses”, dijo el juez.