El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, fue urgido por diversos sectores a hacer una profunda recomposición de su gobierno, tras un frustrado intento de destitución por vínculos con la empresa Odebrecht, en medio de la tensión con el partido opositor Fuerza Popular.
El congresista Víctor Andrés García Belaúnde, que votó a favor de la destitución, declaró que el mandatario se enfrenta al reto de hacer "que este gobierno deje de ser lobbista y sea de reconstrucción nacional".

El Parlamento intentó destituir a Kuczynski por los contratos que su empresa Westfield Capital firmó con la brasileña Odebrecht cuando era ministro de la Administración de Alejandro Toledo (2001-2006) y las asesorías que brindó directamente a la misma constructora en 2012.
García Belaúnde, del partido Acción Popular, agregó que "el Gobierno tiene que tomar decisiones importantes y tiene que haber un cambio de Gabinete, esta es la oportunidad".
Kuczynski admitió que "no solo la relación entre los poderes debe cambiar", sino que "la propia forma de conducir" su gobierno "debe hacerlo, y en más de un solo sentido".
En un video compartido en redes sociales, el jefe de Estado agregó que, en estos días, realizará una evaluación de su gestión, que comenzó en julio de 2016-2021, y que anunciará los cambios "para que 2018 no sea solo un año de mayor crecimiento, sino también un año políticamente distinto, reconociendo errores y falencias, y recogiendo lecciones de la experiencia hasta ahora acumulada".
Horas después de que la destitución fue rechazada, el ministro del Interior, Carlos Basombrío, renunció al cargo.
Fujimorismo se divide y puede perder el Congreso
El rechazo del pedido de destitución del presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, no solo ha implicado la primera gran derrota del fujimorismo desde que comenzó el actual gobierno, sino que también puede hacerle perder el control del Congreso peruano.
Las discrepancias internas en el partido Fuerza Popular, que lidera Keiko Fujimori, la hija mayor del encarcelado Alberto Fujimori, estallaron el último jueves, cuando una facción liderada por su hermano menor, Kenji, se abstuvo de votar en el Congreso por un pedido de destitución del presidente por sus vínculos con la constructora brasileña Odebrecht.
La decisión de 10 de los 71 legisladores fujimoristas fue fundamental para asegurar la permanencia de Kuczynski en el cargo, pero también significó un reto directo a la autoridad de Keiko, quien ha visto amenazado no solo su liderazgo, sino también el poder político que tiene su agrupación en el país.