La exigencia de que "ETA abandone definitivamente la violencia" fue uno de los mensajes claves del manifiesto cuya lectura puso fin a la manifestación celebrada el sábado en Madrid contra el atentado de la organización terrorista, que hace quince días costó la vida a dos ciudadanos ecuatorianos.
El texto, leído en la Puerta de Alcalá por la ecuatoriana Lucía Rosero y la escritora Almudena Grandes, fue acogido con aplausos y gritos de "ETA no" por miles de personas que llenaban la plaza.
El manifiesto recordó a las dos víctimas de ETA en el atentado que destruyó el pasado 30 de diciembre la terminal 4 del aeropuerto madrileño de Barajas, los ecuatorianos Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio.