El Gobierno británico y la BBC exigieron la inmediata liberación del corresponsal de la cadena pública británica en Gaza, Alan Johnston, mientras que su familia se mostró aliviada tras ver al informador en un vídeo emitido por Internet.
"Es la primera indicación que hemos tenido de que está bien. Durante 81 días nos hemos estado preguntándo cómo está, cómo está siendo tratado? Así que sí, esto nos anima mucho", explicó el padre del corresponsal, Graham Johnston.