El abogado del joven de 16 años que atacó a sus compañeros en una escuela del área de Pittsburg dijo que quiere que un experto examine la condición mental del muchacho.
El defensor también espera que Alex Hribal sea procesado en una corte para menores de edad.

Por el momento, el joven está siendo acusado como adulto por intento de homicidio, agresión agravada y por portar armas tras el ataque del miércoles en la secundaria regional Franklin.
Al menos 22 personas resultaron heridas.
En una entrevista en el programa “Good Morning America” de la cadena ABC, el abogado Patrick Thomassey reconoció que Hribal apuñaló a las víctimas y dijo que no sabía qué lo había motivado. Agregó que Hribal está arrepentido, pero al parecer no alcanza a comprender la gravedad de sus acciones.
Agregó que los padres de Hribal están “horrorizados” por el ataque.
Faltaban unos minutos para el inicio de clases el miércoles y los pasillos estaban llenos como era habitual de estudiantes en sus casilleros o platicando con sus amigos.
Nate Moore se dirigía a un aula cuando un compañero al que consideraba tranquilo se abalanzó contra un alumno de primer año. Moore creyó que se trataba de una riña y acudió a separar a los rijosos que estaban en el suelo.
Sin embargo, Hribal no lanzaba golpes, estaba apuñalando a su víctima en el estómago, dijo Moore.
El agresor se levantó, cortó la cara a Moore y se fue por el pasillo, donde hirió a otros alumnos, según las autoridades.
En el ataque resultaron heridos 21 estudiantes y un guardia de seguridad, de no haber sido por los “héroes” que, a decir del gobernador de Pensilvania, ayudaron a impedir un saldo más grave o la pérdida de vidas.
Un director adjunto derribó y sometió a Hribal, quien fue acusado de cuatro cargos de intento de homicidio y 21 cargos de agresión agravada.
John Peck, fiscal de distrito del condado de Westmoreland, dijo que el atacante utilizó dos “cuchillos comunes de cocina”, aunque no llegó a decir si los tomó de su casa.
Peck señaló que duda que se responsabilice a alguien más por el ingreso de los cuchillos a la escuela.
Agregó el que los cuchillos no estaban diseñados para ser armas y, de acuerdo a la ley, no tenían que estar guardados en ningún lugar especial.
Hribal fue puesto tras las rejas sin que le concedieran la libertad bajo fianza, en tanto que las autoridades dijeron que se le enjuiciará como adulto.
Continúan en el misterio los motivos del proceder del estudiante.
Durante una breve audiencia, el fiscal federal John Peck dijo que después de que lo detuvieran, Hribal dejó entrever que quería morir.
El abogado Thomassey describió a Hribal como un buen estudiante que se llevaba bien con los demás, y solicitó que lo examine un psiquiatra.
En el ataque, al menos cinco estudiantes resultaron críticamente heridos, incluido un chico que fue puesto en un respirador debido a que el cuchillo le atravesó el hígado. Apenas por unos milímetros el arma no le alcanzó el corazón y la aorta, dijeron los médicos.
Cada estado tiene la posibilidad de decidir cómo juzgar a sus menores y cada uno lo hace de una forma ligeramente distinta.
En algunos casos es definido por una ley estatal; en otros, la decisión recae en el fiscal o en el juez.