RAMÓN SAÚL Sánchez, presidente del Movimiento Democracia, calificó en Miami de "injerencia" la advertencia de Estados Unidos de impedir la partida de flotillas desde el sur de Florida hacia Cuba y reclamó el "derecho a entrar en la isla".
Se trata de un intento de Estados Unidos de "neutralizar al exilio cubano en su apoyo a la lucha cívica pacífica" en Cuba, afirmó Saúl Sánchez, líder de una de las principales organizaciones del exilio cubano en Miami.
Vamos a exigir al Gobierno estadounidense que "no impida" zarpar a la flotilla "ya dispuesta" (unas 15 embarcaciones y diez aviones) del Movimiento Democracia hacia Cuba, en el caso de que "podamos hacerlo", señaló.
El Gobierno de Estados Unidos ha llegado incluso a considerar la posibilidad de un bloqueo naval con sus servicios de guardacostas para impedir que flotillas de barcos traten de llegar a Cuba.
Las organizaciones de masas de Cuba se han movilizado para incrementar la vigilancia y activar los mecanismos de defensa ante una eventual agresión externa o una revuelta interna, mientras se mantiene el hermetismo sobre el estado de Fidel Castro.
Como en días anteriores, Cuba amaneció en calma y con normalidad, aunque también con incertidumbre porque ni Raúl Castro ha comparecido en público todavía ni se han divulgado informes médicos sobre la salud de Fidel Castro.
Los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la mayor organización de masas de la isla, con 8.2 millones de afiliados, han convocado a la población para advertir sobre la amenaza de Estados Unidos y pedirle que refrende, su compromiso con la revolución.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, instó al pueblo cubano a "trabajar en pro del cambio democrático" y prometió el total apoyo de su país en un proceso de transición "a la democracia y la libertad".
Bush declaró este compromiso en un comunicado que representa la primera reacción directa del presidente a la enfermedad del líder cubano, Fidel Castro, de 79 años, que el lunes transfirió el poder de modo provisional a su hermano Raúl Castro después de haberse sometido a una "complicada operación" por sangrado intestinal.
Estados Unidos, aseguró el presidente, "supervisa de manera activa la situación en Cuba tras ese anuncio".
"En estos momentos de incertidumbre en Cuba, una cosa está clara: Estados Unidos está absolutamente comprometido con el apoyo a las aspiraciones del pueblo cubano en favor de la democracia y la libertad", indica Bush.
La declaración del presidente es la más tajante en favor de un cambio democrático emitida hasta el momento por el Gobierno de Estados Unidos desde que se conoció la enfermedad del líder cubano.
Washington, que supo de la noticia por los medios de comunicación, tardó en reaccionar y en un primer momento se limitó a apuntar que el traspaso de poderes a Raúl no representaba ningún cambio real.
En su comunicado, George W. Bush se pronuncia claramente acerca de la posibilidad de que se abra un proceso de cambio en la isla.
"En el caso de una transición estamos listos para aportar la ayuda humanitaria que se precise para ayudar al pueblo cubano", insiste el presidente.
Exiliados preparan flotilla para ir a Cuba
Más de 150 periodistas de todo el mundo han solicitado los correspondientes visados de prensa.