El juez Mario Carroza dejó en prisión preventiva a cinco exmilitares detenidos por su presunta responsabilidad en el caso de dos jóvenes que en 1986 fueron quemados por una patrulla del Ejército durante una protesta contra la dictadura de Augusto Pinochet.
El magistrado tomó la medida después de someter a los exmilitares a una ronda de interrogatorios, cuando anunció también que hoy los careará con otros siete antiguos uniformados a los que procesó el pasado viernes, seis de ellos por homicidio calificado de Rodrigo Rojas y por homicidio calificado frustrado y lesiones gravísimas a Carmen Gloria Quintana.
Ambos jóvenes fueron detenidos por los militares el 2 de julio de 1986 en un barrio de Santiago, rociados con gasolina y quemados, para después ser arrojados a una zanja en un camino rural en las afueras de la capital chilena.
Rodrigo Rojas murió posteriormente y Carmen Gloria Quintana logró sobrevivir, pese a tener el 62% del cuerpo quemado.
Los nuevos detenidos en el caso son el oficial que comandaba la patrulla el día de los hechos, Pedro Fernández Dittus, Leonardo Riquelme, Juan González, Walter Lara y el exrecluta Pedro Franco Rivas.
El caso fue reabierto tras el testimonio del exrecluta Fernando Guzmán, quien después de 29 años rompió el pacto de silencio que protegía a los autores, y quien señaló que el principal autor del crimen fue el excoronel Julio Castañer y no Pedro Fernández, como se creía.