Mientras que el líder cubano Fidel Castro, asegura que con el presidente electo Barack Obama se puede dialogar, el ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, afirma que hay que esperar los "hechos prácticos" de la nueva administración estadounidense hacia la Isla, antes de decir que las relaciones bilaterales han entrado en una nueva etapa.
"Nosotros no agredimos a Estados Unidos, no somos nosotros los que lo bloqueamos, es en Estados Unidos donde deben tomarse las decisiones que rectifiquen la actual situación", añadió.
Las declaraciones de Pérez Roque se producen después de que el ex presidente Fidel Castro dijera que Cuba puede hablar con Obama donde lo desee, aunque sin "zanahoria" ni "garrote".
Debe recordársele que la teoría de la zanahoria y el garrote no tendrá vigencia en nuestro país", señaló Castro en la primera oferta de este tipo, tras las elecciones estadounidenses del 4 de noviembre.
"Esperamos y estamos dispuestos, siempre lo hemos dicho, a que un día se normalicen las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba sobre la base del respeto a nuestros derechos como pueblo", expresó Pérez Roque.
No obstante, el Canciller evitó hablar sobre un eventual diálogo de Cuba con Obama, ya que, dijo: "todo lo que teníamos que decir sobre eso ya lo hemos dicho", y señaló que hasta el momento no han recibido respuesta del que será nuevo Presidente de Estados Unidos, al ofrecimiento de diálogo.
Embargo.
Al ser preguntado acerca de las manifestaciones de Obama a favor de levantar las restricciones de viajes y las remesas a Cuba, Pérez Roque comentó que "si lo hace sería un primer paso positivo", aunque "solo el comienzo". "Nuestro pueblo tiene el derecho a esperar que, por fin, se respete su derecho a escoger su propio camino y se eliminen todas las restricciones, agresiones que nos han hecho sufrir durante cinco décadas y que han costado $90,000 millones".