Más de 300 expedicionarios procedentes de 55 países participan en la primera etapa de la Ruta Quetzal BBVA 2008 llamada "La Selva de los ríos de los cocodrilos Panamá- Río Chagres". En su XXIII edición, el agua será la guía conductora de los jóvenes, que recorrerán en Panamá los caminos abiertos para unir el océano Atlántico y el Pacífico -el Real, el de Chagres y el de Cruces- y navegarán a través del Canal, que ha dotado al país de una importancia geoestratégica trascendental.
Tras su recorrido por Panamá, que debe culminar el 8 de julio, los aventureros viajarán por las dos Castillas, Aragón y Madrid, donde serán recibidos en audiencia por sus Majestades los Reyes de España. Una vez más, el agua será la protagonista: los expedicionarios seguirán la senda del Duero, del río Mundo y del Ebro, y llegarán a la Expo de Zaragoza 2008 bajo el lema "Agua y desarrollo sostenible".
Este viaje tiene dos etapas: una fase americana y otra española, en las que los ruteros estudian aspectos de la historia y cultura común de ambas regiones mediante visitas a lugares y un ciclo de conferencias que se desarrollan durante el viaje.
Un programa de estudio y aventura.
La Ruta Quetzal es un proyecto patrocinado por Su Majestad el rey Don Juan Carlos I de España, avalado por la Unión Europea y ha sido declarada de interés universal por la UNESCO desde 1990.
Encabezado por el famoso aventurero Miguel de la Quadra- Salcedo, la Ruta Quetzal concluirá el 27 de julio en la madre patria España.
Origen de la ruta.
En 1979, de la Quadra- Salcedo creó este programa con el fin de consolidar entre la juventud de 16 y 17 años, los cimientos de la comunidad iberoamericana con todos los demás países de habla hispana incluyendo Brasil y Portugal.
Según de la Quadra- Salcedo, la Ruta Quetzal es un programa "iniciativo" , "ilustrativo" y "científico", en el que se mezclan cultura y aventura.
Hasta el momento, en la ruta han participado cerca de 8,000 jóvenes europeos, americanos y de países como Marruecos, Guineas Ecuatorial, Filipinas y China, que han tenido la oportunidad de descubrir las dimensiones humanas y geográficas e historias de otras culturas.
De la Quadra- Salcedo recalcó que la ruta es una experiencia informativa en la que los participantes, además de ampliar su conocimiento desarrollan su espíritu de cooperación con el fin de crear una nueva y más real escala de valores que va más allá de la riqueza y la pobreza.