Al menos quince personas murieron, entre ellas ocho miembros de la misma familia, y 24 resultaron heridas en atentados separados en la provincia oriental iraquí de Diyala.
El ataque más mortífero ocurrió en el pueblo de Al Yil, donde ocho personas fallecieron y otras cuatro resultaron heridas, después de que un grupo armado irrumpiera al amanecer en las viviendas de dos hermanos.
El otro atentado causó siete muertos y 20 heridos al estallar un coche bomba en un mercado de fruta.