Al menos 15 personas murieron, la mayoría niños, y varias decenas de personas más resultaron heridas ayer en Kandahar, la gran ciudad del sur de Afganistán, por la explosión de una bomba en medio de una multitud de escolares y curiosos.
La explosión se produjo a las 08H30 GMT en el barrio de Manzalbath, en el sureste de la ciudad, cerca de un cuartel de milicianos afganos progubernamentales.
Una primera bomba localizada y aislada por la policía afgana había estallado 20 minutos antes en el mismo lugar sin causar víctimas.
El segundo artefacto estalló cuando una multitud de curiosos se había congregado en el lugar de la primera explosión. La mayoría de las víctimas son niños que acababan de salir de una escuela cercana, según testigos.
Tres personas murieron en el acto y otras tres cuando eran trasladadas al hospital de la ciudad. Nueve cadáveres fueron llevados al hospital militar estadounidense del aeropuerto de Kandahar, según el comandante Ahmed Sha.
En declaraciones a la AFP, varios responsables militares y policías locales reconocieron que ignoraban el balance exacto de víctimas del atentado. "Ignoramos el número exacto de víctimas", ya que fueron evacuadas a distintos hospitales de la localidad, señaló el viceministro del Interior, Hillaluddin Hillal.
Treinta y ocho heridos, dos de ellos policías, fueron trasladados al hospital civil Mirwais de Kandahar, el principal de la ciudad, según el establecimiento.
Tres de ellos murieron poco después en ese hospital. Veinte de esos heridos, niños y niñas, tienen menos de 15 años. Unas 100 personas acudieron la tarde de ayer al hospital para tratar de encontrar a un pariente o un hijo.