Más de 30 personas resultaron heridas ayer cuando una explosión sacudió dos edificios en Manhattan, indicó el departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY), lo que provocó temor de que se tratase de un ataque similar a los del 11 de septiembre.
Pero no hay ningún indicio que haga creer que se trata de un ataque planificado, dijo un portavoz del departamento de Bomberos. "Había personas trabajando en las calderas", indicó John Coloe, el vicedirector de una de las divisiones del FDNY.
"Se estaban utilizando líquidos inflamables y gases en una parte del edificio. Puede haber sido causado por algo de eso o por nada de eso", afirmó, y agregó que aún se estaba investigando el asunto. Por su parte, el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, estimó que hay unas cuarenta personas heridas, de las cuales una decena estaría en estado grave. Al dirigirse a la prensa, Bloomberg declaró: "No hay por el momento ninguna razón para creer que haya ocurrido algo sospechoso en esta explosión".
El portavoz del FDNY indicó que diez de las heridas son "serias", algunas de las cuales fueron resultado directo de la explosión en el edificio en el distrito de Chelsea. Los primeros informes daban cuenta de una explosión en un edificio en el que funcionaba una escuela técnica, pero según las autoridades que se hallaban en el lugar y fueron citadas por las cadenas de televisión, el accidente pudo haber sido provocado por la explosión de una caldera del edificio vecino, en la que ayer trabajaba un equipo de bomberos.
"Estaba sentado en mi mesa. Hubo una gran explosión en el edificio", dijo Jeff Gross, un vendedor de Kal Tech, una compañía que tiene sus oficinas en la planta baja del edificio. "Me metí abajo de la mesa; quizá pasaron 15 ó 20 segundos. Parecía que nada se iba a caer, pero realmente no podía ver con el humo y con todas las personas tratando de salir", agregó.
"Se me cayó el techo encima", explicó JR Royal, otro empleado de Kal Tech. "Estuve ahí por unos pocos minutos. Estaba aturdido y realmente asustado", agregó. A media tarde, controlaron el incendio y transportaron a todos los heridos fuera del área, que aún estaba acordonada para impedir el acceso.