Estos niños entran en estos hogares a realizar las labores de casa, a través del sistema de criadazgo, porque sus padres no los pueden mantener. Ellos no reciben paga sólo la comida y la vivienda por el trabajo. Las jovencitas son tomadas para propiciar la iniciación sexual de los hijos.
Sin embargo, eso no es todo, son objeto de toda clase de abusos y muchas veces son tiradas a la calle, porque no saben trabajar. Esta lamentable situación las lleva a practicar la prostitución.