Más de un millar de católicos se manifestaron frente a la sede del tribunal de Hanoi donde se dirimía el proceso de apelación de ocho correligionarios condenados en un caso relacionado con la expropiación de terrenos a parroquias.
Cientos de policías vietnamitas se situaron en los accesos a la corte y levantaron 200 metros de barricadas para evitar el paso de los manifestantes, muchos de ellos venidos desde una iglesia cercana.
Mediante cánticos religiosos y pancartas, los católicos criticaron el proceso, que calificaron de injusto. Un tribunal de Hanoi declaró culpables de destrucción de la propiedad y alteración del orden público a ocho católicos implicados en una disputa con el Gobierno por tierras anexas a una iglesia.