Transcurridas unas 12 horas del asesinato del alcalde de Hidalgo en Tamaulipas, Marco Antonio Leal García, la Policía Federal mexicana, anunció un proceso de depuración de su fuerza.
La Policía Federal, una de las corporaciones que encabeza junto al Ejército y la Marina la lucha contra el crimen organizado en el país, anunció un proceso de “depuración” del 9,2% de su plantilla, la purga más importante desde que llegó al poder el presidente Felipe Calderón.
La salida de los 3,200 agentes es nada más la primera fase de un proceso que puede reducir más aun el personal de esta institución, ya que otros 1,020 policías no han podido pasar los “exámenes de control de confianza” y quedan a las puertas de la expulsión.
Además, hay 465 “elementos consignados ante el Consejo Federal de Desarrollo Policial” lo que también podría truncar su carrera como servidores públicos, explicó el comisionado general de la Policía Federal, Facundo Rosas.
En este último grupo están precisamente cuatro de los mandos medios policiales de Ciudad Juárez, quienes fueron acusados de corrupción por sus subordinados y relevados el 7 de agosto pasado, así como los 250 agentes que se insubordinaron contra ellos en un bochornoso espectáculo que dio la vuelta al mundo.
Con la purga y las expulsiones anunciadas la Policía Federal queda con 31,300 agentes activos frente a los 34,500 con los que contaba.
Facundo Rosas detalló que desde el pasado 18 de mayo, cuando entró en vigor un nuevo reglamento de la Policía Federal, comenzó un “proceso permanente” de depuración que utiliza nuevos instrumentos jurídicos contenidos en la Ley de la Policía Federal y la General del Sistema de Seguridad Pública.
Realidad.En una reciente entrevista el presidente Felipe Calderón dejó claro que uno de los problemas para combatir al crimen organizado es la falta de coordinación en los estamentos policiales del país.
El mandatario manifestó al periodista Sergio Sarmiento, que los estamentos policiales, son una tropa donde cada quien agarra su paso para no perderlo.
“Hay una desorganización policiaca, el día que nos organicemos, ya no tengamos 430 mil efectivos, sino la mitad, estaríamos dando un paso significativo a derrotar a la delincuencia”, sentenció Calderón.
Precisó, además, que “hay una gran debilidad institucional en el país, particularmente en los niveles municipales”.
“Necesitamos aglutinar la fuerza del Estado, organizarla mejor. Y una propuesta es la de que haya un mando único, lo cual no significa que necesariamente desaparezcan las policías municipales”, recalcó el Presidente.
“Se han planteado varios esquemas. Uno de ellos, por ejemplo, el sistema híbrido considera el que prevalezcan las policías municipales, ahí donde se demuestre que tienen la capacidad, la logística y los recursos para enfrentar a los criminales”.
El mandatario reconoció que “al carecer de mandos únicos en zonas metropolitanas, se genera un tremendo caos y una impunidad, que es lo que queremos acotar”.