El ecuatoriano Orlando Sigifredo Ibarra Sarmiento, quien permaneció más de dos años secuestrado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), atribuyó a miembros de esta guerrilla el reciente asesinato de su padre en la localidad fronteriza colombiana de Ipiales.
“Lo asesinaron el 31 de enero de 2012”, afirmó Ibarra durante una conferencia con la prensa en Bogotá, adonde fue trasladado tras huir de los rebeldes por la ayuda de un insurgente desertor.
Ibarra y el guerrillero pudieron apartarse de un grupo de hombres del ELN que cambiaban de campamento en Samaniego, localidad montañosa de Nariño, departamento limítrofe con Ecuador, según lo narrado por el entonces cautivo.
Ambos fueron auxiliados por soldados de Infantería de Marina que se contactaron con ellos luego de que el rebelde se comunicara por teléfono móvil con los militares, con quienes había concertado previamente la operación de fuga.
El extranjero dijo que se enteró de la muerte de su padre, el empresario Sigifredo Ibarra Enríquez, por una información de una radio de su país. Ibarra Enríquez, de 63 años, fue tiroteado en Ipiales, localidad a la que había viajado para actividades relacionadas con su empresa Transcomerinter, transportadora internacional.