Científicos de varias partes del mundo unen esfuerzos para intentar erradicar de las Islas Galápagos a las ratas invasoras, que se disputan el hábitat con especies endémicas como tortugas gigantes y lagartijas.
El proyecto, iniciado a principios de 2011 en la pequeña Isla Rábida, de 720 hectáreas, continúa ahora en la vecina Pinzón, de 1,800 hectáreas.
El Parque Nacional Galápagos (PNG), que protege el frágil ecosistema del archipiélago, lleva adelante el plan para eliminar a las ratas y otras especies introducidas, que representan amenaza para las islas.
Las ratas, denominadas "holandesa" y "ratón casero", ocupan el tercer lugar en la lista de especies foráneas nocivas para el ecosistema de Galápagos.