Hechos
- 20
- meses lleva la discusión entre el Gobierno y la guerrilla para buscar la paz en el país.
- 30
- de julio de este año, las Farc llevaron a cabo una fuerte escalada de violencia.
El exvicepresidente colombiano Angelino Garzón, que hace dos días terminó su mandato, instó a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y al Gobierno a perseverar en la búsqueda de la paz y evitar que las atentados de los rebeldes lleven a una ruptura de los diálogos que se celebran en Cuba.
“Como es de conocimiento público, cada acción violenta de las guerrillas de las Farc y del ELN son disparos y conspiraciones contra los diálogos de paz. En tal sentido, los diálogos de La Habana se pueden romper”, dijo Garzón en una carta abierta.
Por eso, instó a las partes a “salvar los diálogos de paz con un pronto acuerdo de cese bilateral al fuego para salvar vidas y no como estrategia de guerra”.
“Salvarlos es un deber de la guerrilla de las Farc, del presidente Juan Manuel Santos Calderón, de la sociedad civil y de la comunidad internacional”, dijo.
En el discurso inaugural de su segundo mandato, Santos reclamó a la guerrilla colombiana “actos de paz” después de advertirles que los actos violentos de las últimas semanas son “inaceptables” y ponen el riesgo el proceso de paz iniciado hace 20 meses.
Garzón señaló que salvar los diálogos “no es tarea fácil pero no imposible” y sugirió que “la guerrilla debe dar el primer paso” con un compromiso público de poner fin a prácticas como el secuestro, las minas antipersona, el reclutamiento forzado de menores de edad y las acciones violentas contra la población civil y contra la infraestructura económica.
“Cesar la práctica del secuestro y a dejar en libertad sin ningún tipo de condiciones a todas las personas secuestradas”, propuso Garzón, quien fue vicepresidente en el primer mandato de Santos y sucedido el pasado jueves por Germán Vargas Lleras.
Según el exvicepresidente, si las Farc asumen ese compromiso, “es apenas natural que el Estado colombiano deberá comprometerse a respetar la vida y el derecho a la libertad de los guerrilleros y guerrilleras que se comprometan con esos mínimos humanitarios”.