Simpatizantes del EZLN celebraron ayer el décimo aniversario del alzamiento zapatista en Chiapas (sureste de México), señalando que los indígenas libraron una "guerra contra la opresión" y con festejos populares a los que no asistieron el subcomandante Marcos ni los otros jefes rebeldes.
Los eventos se celebraron en la ciudad de San Cristóbal de las Casas, la más importante de Chiapas, tomada por asalto por los zapatistas el 1 de enero de 1994, y en la aldea de Oventic, considerada como uno de los bastiones rebeldes, donde se congregaron unos 2,000 aborígenes, mestizos y extranjeros simpatizantes de los rebeldes.
En San Cristóbal de las Casas, donde hace10 años se leyó la declaración de guerra del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) contra el gobierno del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, los festejos transcurrieron ayer "sin novedad", señaló el Servicio de Protección Civil del Estado de Chiapas.
El principal evento se realizó en Oventic, comunidad tzotzil de los Altos de Chiapas, donde los integrantes de las Juntas de "Buen Gobierno" convocaron a los rebeldes zapatistas a seguir resistiendo "contra el mal gobierno de México" y a defender la autonomía de una veintena de municipios gubernamentales, aunque el EZLN dice que son 37 los pueblos chiapanecos bajo su dominio.