El grupo chií libanés Hizbulá anunció la muerte de uno de sus principales dirigentes, Emad Mughaniya, en un atentado perpetrado la noche del martes, y acusó a Israel de estar detrás del asesinato.
En un comunicado de Hizbulá, difundida por la televisión "Al Manar", órgano del partido chií, no se especificaron las circunstancias ni el lugar del atentado, si bien todo parece indicar que Mughaniya murió en la explosión de un coche bomba en Damasco.
Este dirigente de Hizbulá era uno de los hombres más buscados por Estados Unidos e Israel, y se le considera como uno de los pilares de la estructura militar de la organización chií.
Entre otras causas, sobre Mughaniya pesaba una orden de búsqueda y captura decretada por la Corte Suprema de Argentina por el atentado de 1992 contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, en el que murieron 29 personas.
"El mundo es un lugar mejor sin él. Era un asesino a sangre fría, de masas y un terrorista responsable de la pérdida de innumerables vidas inocentes", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.
El Gobierno de Israel negó haber participado en el atentado contra Mughaniya, y señaló que "está investigando los informes de Líbano y Siria referentes a la muerte del dirigente".