Quienes han sobrevivido a un accidente de tránsito son categóricos. Su recuperación ha sido gracias a Dios y a la perseverancia, sustentada en la confianza en Dios
"Dios me dio la oportunidad de seguir viva", fue lo primero que nos dijo Laura Ceballos, quien desde 1991 permanece en una silla de ruedas debido a un accidente automovilístico en la carretera Divisa-Chitré, cuando solo tenía 35 años y dos hijos.
Además del manejo irresponsable, una de las causas de los accidentes es la falta de señalización de las vías, y esto fue lo que sucedió en el caso de Laura, ya que la carretera por donde transitaba estaba recién construida. Ella conducía cerca del borde de la vía, cuando otro carro que venía de frente la encandiló y obligó a salir de la vía, provocando el vuelco del auto que conducía.
El otro conductor manejaba en la mano contraria, al parecer también por la falta de señalización. A raíz del accidente, durante el cual sufrió fractura de la columna, esta mujer, con una licenciatura en Química y que se desempeñaba como gerente de producción de una empresa donde la obligaron a renunciar por su estado, ha salido adelante.
Su mensaje es siempre manejar a la defensiva, usar el cinturón de seguridad y no mover a las personas accidentadas hasta conocer cuál es su estado físico, pues en su caso se arrastró para salir del auto sin saber que su columna se había fracturado.
Y precisamente estas son las recomendaciones de Luis E. Celis, quien perdió la movilidad en sus piernas y manos porque cuando sufrió el accidente no tenía el cinturón puesto.
A Celis, luego de una larga terapia, las autoridades le han dado la oportunidad de desarrollarse plenamente. Desde su tribuna en el Instituto Nacional de Deportes (INDE) trabaja activamente por el deporte y la integración de los discapacitados.