Una familia completa de recolectores de cartones murió atrapada en un voraz incendio que destruyó su vivienda de madera y que no pudo ser controlado por los bomberos. La policía dijo que las víctimas son cinco adultos y una menor.
En el interior de la casa de madera, ubicada en un barrio pobre al sur de la capital, había papeles y cartones, que crearon una virtual valla de fuego que impidió salir a los ocupantes.