Un hospital de Arizona le pasó a a una familia mexicana una factura de al menos 98.000 dólares por una operación urgente de apendicitis a una niña de 9 años, denunciaron hoy los afectados.
"Fue una emergencia, nosotros en ningún momento le dijimos a nuestra hija enférmate ahorita que estamos en los Estados Unidos", dijo hoy a Efe Guillermo Villa Aguilar, de 32 años y originario de la población de Cananea, Sonora (México).
El pasado fin de semana Villa Aguilar cruzó la frontera junto con su familia para hacer sus compras en la ciudad de Tucson, en el sur de Arizona, y de repente su hija Sagrario, de 9 años, comenzó a sentir un fuerte dolor en el vientre, seguido de vómitos.
"Pensamos en regresar de inmediato a México, pero eran tres horas manejando y la niña no aguantaba mas, por lo que decidimos buscar ayuda aquí", relató Villa Aguilar.
Los padres, que cuenta con los visados fronterizos conocidos como "visa láser", llevaron a su hija al Centro Medico Universidad (UMC) donde fue intervenida el pasado domingo después de que se le diagnosticara una apendicitis.
Los problemas comenzaron para la familia mexicana cuando le dijeron al hospital que no disponían de un seguro médico o los recursos suficientes para pagar la emergencia de su hija.
"Me dieron un papel donde dice que les debo aproximadamente 98.000 dólares por la operación, pero es solamente una aproximación, me dijeron que a finales de este mes me llegará el coste final y que quizás podría ser aun mayor", dijo el padre.
Indicó que un representante del hospital les aseguró que si no pagaban, el hospital tiene un acuerdo con el servicio de inmigración por medio del cual les podrían quitar sus visas de cruce fronterizo.
"Nosotros no estamos negando la deuda, pero no tenemos esa cantidad de dinero para pagarla, por lo que pedimos llegar a un acuerdo con el hospital, pero nos exigieron un depósito mínimo de 3.500 dólares. De lo contrario nos dijeron que vamos a perder nuestras visas", dijo Villa Aguilar.
Mónica Pesqueira, directora de recursos y servicios médicos de (UMC), explicó a Efe que a partir del 2003 el hospital tiene una política interna por la que envían la información de pacientes extranjeros que no pagan sus cuentas al servicio de inmigración.
"Cuando estas personas solicitan sus visas para entrar a EE.UU. firman un documento donde se comprometen a no contraer una deuda pública", aclaró Pesqueira.
Añadió que el hospital solamente envía la información a inmigración de pacientes que se niegan a pagar su deuda, pero no tienen ningún control sobre las decisiones futuras que pueda tomar el servicio de inmigración.
"Nosotros siempre estamos dispuestos a llegar a un acuerdo con nuestros pacientes, estableciendo un sistema de pago "razonable", el hospital tampoco puede aceptar pagos de 5 dólares al mes por una cuenta de mas de 10.000 dólares", agregó.
"Estamos seguros que hay un mal entendido en este caso y estamos ansiosos de poder llegar a un acuerdo con esta familia", aseguró Pesqueira.
Otros hospitales en Arizona han adoptado políticas que incluyen enviar a los inmigrantes enfermos a sus países de origen que no cuentan con un seguro médico y que requieren de cuidado a largo plazo.
Uno de estos casos fue el de Sonia del Cid Iscoa, quien estuvo a punto de ser enviada a Honduras por el Centro Médico y Hospital San José en la Ciudad de Phoenix el pasado mes de mayo pese a encontrarse en EE.UU. amparada bajo el Estado de Protección Temporal (TPS), después que cayó en coma.