EL ATAQUE de la guerrilla de las FARC al Ejército colombiano en las fronteras con Ecuador y Venezuela, que dejó 25 militares muertos, ha ampliado las sospechas sobre su fuerte presencia en los países vecinos, desde donde habrían salido los rebeldes en uno de los asaltos.
El ataque más mortífero se produjo el sábado en el municipio de Puerto Asís, en la frontera ecuatoriana, donde 19 militares murieron y otros ocho resultaron heridos por la acción de un comando que ingresó desde el vecino país, adonde también habría huido, según el alcalde de la zona, Jorge Coral.
"El tema lo hemos analizado y lo vamos a manejar con toda la prudencia con el gobierno ecuatoriano", afirmó ayer el presidente Alvaro Uribe, al término de una reunión con los jefes militares en esa localidad.
Otros 19 uniformados que habían desaparecido durante el ataque fueron localizados con vida ayer, informó el mando castrense que dispuso, con apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), de una contraofensiva en la frontera de 586 km.
Las tropas también se vieron sorprendidas en la frontera noreste con Venezuela, donde seis militares perdieron la vida a manos de las FARC cuando intentaban evitar un asalto a una vía que comunica a los municipios de Ocaña y Abrego, en el departamento de Norte de Santander.
"En medio de esta tristeza, de esta noticia que nos acongoja, que nos ha golpeado bastante, hay que decirle a nuestros compatriotas que en este momento no se le pueden hacer concesiones al terrorismo", dijo Uribe al lamentar los hechos.
La acción contra los militares en Putumayo se cumplió en medio de una violenta arremetida en la que, además, resultó destruido un bongo para el transporte de vehículos e impactado el oleoducto Transandino que pasa por Colombia y Ecuador.
"En el Ecuador están los subversivos que atentan contra nuestra riqueza, sobre todo contra la vida de muchos colombianos como pasó con los soldados", afirmó el alcalde Coral.
Uribe coordinó con las autoridades del área los ajustes a introducir en el plan de seguridad contra las FARC, aunque insistió en que pese a los "dolorosos reveses" continuará con su propósito de derrotar a ese grupo por la vía militar.
"La política de seguridad hay que ajustarla todos los días, pero no puede tener reversa", insistió.
Entretanto, las tropas mantenían una intensa persecución contra los rebeldes que mataron a los uniformados en la frontera con Ecuador. "Hay unos combates intensos en la frontera con Ecuador.
Hemos desplazado aeronaves fantasma y helicópteros, con el ánimo de reforzar las tropas que combaten con el frente 48 de las FARC", afirmó el general Jorge Lésmez, comandante de la FAC.
Ecuador reforzó los controles en una zona fronteriza con Colombia. La Brigada de Selva 19 Napo, al mando de las unidades de avanzada en la frontera, puso en marcha un operativo en el puente internacional de San Miguel con presencia permanente de soldados y patrullajes, dijo el general Patricio González, jefe de la unidad, al diario El Comercio de Quito.
Según la información, los controles en el norte de la ciudad de Lago Agrio, se intensificaron la semana pasada ante el recrudecimiento de la violencia.
El pasado 7 de abril, 17 militares murieron en una emboscada de los rebeldes en el departamento de Arauca, en la frontera con Venezuela, según las autoridades.
Con la acción del pasado sábado se eleva a por lo menos 87 el número de militares que han fallecido en ataques a bases o patrullas desde principios del año, cuando las FARC reanudaron su accionar.
FARC con presencia en países vecinos
Ecuador le reclama a Colombia que no vigila adecuadamente el territorio fronterizo, de 586 km.