La guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) rechazó ayer las informaciones oficiales sobre la matanza de al menos 110 personas perpetrada el 2 de mayo en la población de Bojayá, en el departamento del Chocó.
El grupo insurgente se refirió por primera vez a los sucesos ocurridos en la remota localidad, situada unos 800 kilómetros al noroeste de Bogotá, donde se enfrentan guerrilleros de las FARC y paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) por el control de la región.
En mensajes difundidos en la página de internet de las FARC y por la emisora "Radio Resistencia", el grupo rebelde declaró que "todas las versiones dadas tienen un único fin: sindicar a las FARC de lo ocurrido".
"Pero las contradicciones de las diferentes fuentes consultadas, dan a entender que lo que verdaderamente sucedió está por aclararse", señalaron las fuentes y subrayaron que "hasta el momento ningún medio de comunicación ni organismo humanitario ha podido entrar a la zona".
De acuerdo con autoridades regionales y nacionales, las FARC, que desde hace seis días combaten con las AUC, lanzaron una bombona de gas doméstico rellena de dinamita contra la iglesia de Bojayá, donde se refugiaban centenares de habitantes.
El papa Juan Pablo II deploró lo que calificó como ataque terrorista a una iglesia en Colombia y ofreció sus plegarias a las víctimas de la violencia guerrillera que no respeta personas ni lugares sagrados"".
El pontífice envió un mensaje de condolencia a las familias de las víctimas y condenó estos nuevos actos de terrorismo que atentan la pacífica convivencia y ofenden los sentimientos del querido pueblo colombiano"".
La Fuerza Aérea Colombiana (FAC) detectó y derribó un helicóptero que participó en combates entre las FARC y los paramilitares, informó un vocero militar. De acuerdo con la FAC, el helicóptero, un Bell 212 perteneciente a uno de los grupos armados ilegales en disputa, fue detectado el sábado pasado por los aviones de reconocimiento, pero su tripulación evadió la persecución militar y se ocultó en la selva del Chocó.
Según versiones la aeronave artillada volvió a operar el domingo, siendo alcanzada por los aviones de combate que instaron a su tripulación a aterrizar.
111 t La solicitud que hizo el presidente Pastrana a la misión de la ONU para investigar la masacre, es con el fin de que sea una instancia neutral e internacional la que esclarezca la muerte de los civiles que buscaban refugio en un templo católico.
"La tripulación escapó y el aparato fue destruido con bombas y metralla", precisó el vocero militar, tras indicar que ahora las autoridades investigan a quién pertenecía la aeronave.
El ejército actúa por aire y tierra para retomar el control del poblado selvático de Bojayá. Los soldados, según los últimos informes, avanzan por el río Atrato, la única vía de comunicación terrestre con el área, apoyados por la FAC, mientras que el presidente del país, Andrés Pastrana, estudiaba la posibilidad de pedir a la ONU que envíe una misión humanitaria.
La operación militar para recuperar el área de la tragedia, fue lanzada el domingo y cuenta con al menos 4,000 efectivos cuyo objetivo es desalojar a los rebeldes de las FARC y a los paramilitares.