Colombia sabe de las intenciones de las Farc de adquirir misiles tierra-aire, pero hasta ahora carece de evidencias de que esa guerrilla tenga en su poder tal armamento, indicaron altos funcionarios.
El general John Kelly, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, dijo a fines de marzo que los “cientos de millones de dólares en ingresos que las Farc reciben solo del tráfico de cocaína les permiten adquirir misiles tierra-aire”, y su vocero, el coronel Gregory Julian, fue más allá y aseguró que podía confirmar que esa guerrilla colombiana ya los había adquirido. Sin embargo, el Ministerio de la Defensa y mandos castrenses de Colombia dijeron en la jornada que carecían de reportes que confirmaran que la insurgencia tenía ese tipo de armamento.
El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y el general Alejandro Navas, comandante de las fuerzas militares, dijeron a reporteros tras una ceremonia militar que lo que sí conocían por datos de la inteligencia militar y policial, así como por correos y dos videos hallados en computadores de abatidos jefes rebeldes, es que la guerrilla desea tener esos misiles, pero carecen de evidencias.