La guerrilla de las FARC recordó ayer, un día después de la posesión de Alvaro Uribe como presidente de Colombia las condiciones que había fijado el 15 de mayo pasado para reanudar diálogos con el nuevo gobierno.
En un comunicado emitido a través de la página web de la Red Resistencia, que transmite información del grupo rebelde, las FARC reiteran sus peticiones de que sean desmilitarizados los sureños departamentos de Caquetá y Putumayo (con un total de 117,000 km2) y una política estatal contra los paramilitares como condiciones para iniciar un proceso de paz con el Estado colombiano.
Fijan como condiciones la “desmilitarización de los departamentos del Putumayo y el Caquetá” y una “política clara del Gobierno ante el pueblo para erradicar el paramilitarismo como política oficial del Estado. Por otra parte, el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, aceptó que la organización a su cargo medie para reanudar las negociaciones con la guerrilla de las FARC, informaron fuentes del entorno del presidente Uribe, que señalaron que la decisión le fue comunicada telefónicamente al mandatario.