El rey Felipe VI comienza hoy su tercera ronda de consultas con los partidos políticos, con escasas posibilidades de que haya un candidato con apoyos suficientes para ser elegido presidente del Gobierno, por lo que se ven inevitables unas nuevas elecciones.
Todos los líderes se acusan mutuamente de la falta de acuerdo y parecen haber asumido la convocatoria de nuevos comicios, que se celebrarían el 2 de mayo, dos meses después de la primera votación de investidura, según establece la Constitución española.
El presidente del Gobierno en funciones y líder del Partido Popular (PP, centroderecha), Mariano Rajoy, responsabilizó a los socialistas (PSOE) y los liberales (Ciudadanos) de la celebración de nuevos comicios: "Ellos lo hicieron imposible", afirmó, en referencia a la formación de un gobierno.
Rajoy propuso en numerosas ocasiones una "gran coalición" entre PP y PSOE con el apoyo de Ciudadanos, como la opción más "sensata", aunque estos partidos rechazaron la propuesta.
Es la primera vez en la reciente historia de España que se llega a este punto, pero desde la restauración de la democracia en 1977, no hubo un parlamento tan fragmentado, con cuatro grandes partidos políticos.