La presidenta Cristina Fernández redobló ayer los ataques contra el candidato opositor Mauricio Macri, a quien comparó con el exmandatario Fernando De La Rúa, quien abandonó el poder en 2001 en medio de un estallido social, y admitió que le "preocupa" que gane el balotaje del 22 de noviembre.
Fernández, no obstante, negó que lidere una campaña sucia contra Macri, tal como este denunció días atrás, y aseguró que por el contrario ella ha sido víctima de una "campaña cloaca" por la cual entre otras cosas se le acusó de padecer bipolaridad.
"Dicen que hacemos campaña sucia, pero campaña sucia o campaña cloaca es la que ha sufrido esta presidenta", dijo en el acto de inauguración de un polo científico y tecnológico.
"Me han publicado más de 30 tapas que no tienen nada que ver con mi gestión, desde que soy bipolar, sabiendo que tengo un familiar con esa enfermedad", sostuvo Fernández en referencia a su hermana Giselle. "Lamento, pero no soy bipolar", agregó.
En un libro y una revista de edición semanal se indicó que Fernández es bipolar.