Ni homenajes a las primeras golondrinas ni festejos por las primeras flores: la capital búlgara celebró la llegada de la primavera con el rugido de miles de motores y el estruendo de la música “rock”, en lo que fue una multitudinaria concentración de moteros. Más de 7,000 motocicletas y ciclomotores ocuparon las calles de Sofía.