Con mucha pompa y como es tradición, la reina de Inglaterra, Isabel II, presenció en el centro de Londres la ceremonia militar que cada año marca el cumpleaños oficial de la soberana, que estuvo acompañada de su esposo, el duque de Edimburgo.
La monarca, de 88 años de edad, abandonó el palacio de Buckingham, su residencia oficial en Londres, junto con el príncipe Felipe, en una carroza de estilo clásico. Isabel II pasó revista a los 1,000 soldados de la Guardia Real que participaron en el desfile estival, llamado Trooping The Colour.