Fidel Castro descartó recetas neoliberales para Cuba y cargó contra los "superrevolucionarios" de extrema izquierda, mientras el gobierno provisional, encabezado por su hermano Raúl Castro, analiza medidas para impulsar el crecimiento y estudia incrementar la inversión extranjera en el país.
En un nuevo artículo publicado en medios oficiales de la isla, el convaleciente líder cubano se refirió a las recetas neoliberales planteadas desde algunos sectores de la extrema izquierda como una "trampa bien armada en la que no debe caerse" y calificó las propuestas neoliberales como "veneno puro" para la revolución.
Castro, alejado del poder desde el 31 de julio de 2006 por una grave enfermedad intestinal que le obligó a delegar el poder en su hermano Raúl, consideró que estos "superrevolucionarios" subestiman algunos de los principales logros de la revolución, como la salud y la educación, y aconsejan inversiones "ruinosas".