E l presidente cubano, Fidel Castro, ofreció ayer a Washington la realización de un plan de salud para atender en Cuba a más de 3.000 pacientes estadounidenses que no tengan cobertura médica en su tierra. "Podrían viajar a nuestro país con un acompañante y recibir tratamiento de forma absolutamente gratuita", dijo en un discurso pronunciado ante miles de personas.
Castro recordó que ésta es la misma cifra de personas que murieron en los atentados y le preguntó a Bush si permitiría el viaje de esos ciudadanos "¿en un programa destinado a salvar una vida por cada uno de los que murieron en el atroz ataque a las Torres Gemelas?"
En el mismo discurso, Castro aclaró que si EU. se decidía a atacar de alguna forma a Cuba se enfrentaría a una emigración masiva y a una guerra total con graves consecuencias para los dos pueblos.
Además advirtió a su homólogo estadounidense que su dependencia en "desprestigiados" grupos cubanos de Florida, puede provocarle resultados adversos en las próximas elecciones de noviembre.
"La dependencia suya de esos grupos terminará restándole muchos votos y no sólo en La Florida sino en todo el país", expresó Castro en una "segunda epístola" a Bush.
"El pueblo americano está ya aburrido de la bochornosa influencia que esos grupos ejercen sobre la política exterior e interior de un país tan importante".
Recientes medidas dictadas por Bush, que limitan el envío de remesas y los viajes de los cubano-estadounidenses a la isla, han divido políticamente a la comunidad cubana residente en ese país, réstandole fuerza a su tradicional inclinación republicana, según académicos y especialistas.