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Finaliza Cumbre en medio de decepción

"Traicionados por los gobiernos", se leía en una pancarta que esgrimieron los manifestantes. Siete de ellos fueron rápidamente arrestados y sacados del recinto por los guardias de seguridad mientras continuaban silbando, abucheando y lanzando improperios.


La cumbre de desarrollo sostenible de Johannesburgo terminó ayer en medio de un sentimiento general de frustración, especialmente agudo en el caso de los países pobres, que no confían en que las resoluciones adoptadas les libren de la miseria y protejan al planeta de la autodestrucción.
Diez años después de la cumbre de la Tierra de Río de Janeiro cuyos frutos fueron prácticamente nulos, los representantes de 190 países no supieron o no quisieron cambiar el rumbo de este mundo, donde la pobreza se multiplica y la destrucción ambiental pone en peligro la supervivencia del planeta.
Por ello, el sentimiento de diversos responsables políticos y miembros de organizaciones no gubernamentales (ONGs) cuando leían ayer el plan de acción aprobado horas antes era de una enorme decepción.
"Tenemos que cambiar radicalmente el formato de estas cumbres. Aquí no hay debate, sino diálogo de sordos. Nos hubiera gustado conseguir algo más pero nos faltó audacia política", criticó el presidente venezolano, Hugo Chávez, que tomó la palabra en la sesión de clausura en nombre del Grupo de los 77 (países en vías de desarrollo), que Caracas preside.
En efecto, la declaración política y el plan de acción de Johannesburgo, documentos que serán la Biblia práctica del desarrollo sostenible durante años, modifican poco lo adoptado en Río de Janeiro. Es incluso hasta menos osado.
Políticos y ONGs coinciden en que los mayores logros de esta cumbre fueron el compromiso de reducir a la mitad el número de personas que no poseen agua corriente en sus casas (unos 2,400 millones de personas según la ONU) hasta el 2015 y los avances conseguidos para la entrada en vigor del protocolo de Kyoto.
En la declaración política de Johannesburgo no aparece sin embargo ninguna petición para ratificar este acuerdo.
Las grandes asignaturas pendientes de esta cumbre siguen siendo la reducción de los subsidios agrícolas en el norte y la apertura de los mercados a los productos del sur.
Sin embargo, en Johannesburgo, la Unión Europea y Estados Unidos se negaron a avanzar más allá de los compromisos adoptados en la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Doha el pasado noviembre, que prevén únicamente la progresiva reducción de las subvenciones siguiendo un plan de tres años (2002-2004) pero no fija fechas ni objetivos concretos.
A la lista de fracasos de Johannesburgo se suma la cuestión de la energía. El plan de acción no incluye metas precisas de energías renovables, como querían Europa y América Latina (10% del total en el 2010), y en su lugar incluyó un párrafo sobre el aumento progresivo de este tipo de fuentes de energía pero de manera voluntaria, sin especificar porcentajes ni fechas, tal y como quería Estados Unidos.
Blanco de las críticas de ONGs y países en vías de desarrollo por no haber ratificado el protocolo de Kyoto y bloquear varios acuerdos de cariz social, Estados Unidos fue abucheado y boicoteado ayer en Johannesburgo.
El discurso del secretario de Estado, Colin Powell, que hablaba en nombre del presidente George W. Bush fue interrumpido por un grupo de ecologistas que se había colado en el pleno oficial y sus palabras recibieron una salva de pitidos y abucheos.
Muchos ecologistas lo calificaron de pérdida de tiempo y concesión a los intereses empresariales que apoya el presidente estadounidense, George W. Bush, quien no asistió a la reunión. Incluso el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, dijo que las expectativas de la gente habían sido demasiado altas.
Coreando consignas contra Bush, los ecologistas interrumpieron a Powell en dos ocasiones, mientras el funcionario defendía a su nación de críticas de que el país más rico y el mayor contaminador del mundo no se preocupa por el medio ambiente y la pobreza.
La mayoría de los 100 líderes mundiales que asistieron a la cumbre ya se habían ido. Los manifestantes comenzaron a abuchear a Powell cuando mencionó la sequía que padece el sur de Africa y al criticar a Zimbabwe y su controvertida campaña de confiscación de tierras en manos de granjeros blancos. Powell fue abucheado nuevamente cuando dijo que Washington estaba tomando acciones firmes para combatir el calentamiento global.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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