Más sesenta países firmaron en la sede de Naciones Unidas el nuevo Tratado sobre Comercio de Armas que la Asamblea General de la ONU aprobó el pasado mes de abril.
La firma del nuevo tratado, que busca por primera vez controlar un comercio que mueve 85,000 millones de dólares anuales, es el primer paso de un largo proceso de aprobación que necesita también su ratificación en los Congresos de los países firmantes.
El primer bloque de países firmantes del Tratado está integrado por 62 de un total de 193 miembros de las Naciones Unidas.
En el bloque latinoamericano, junto a Brasil y México, también participaron Belice, Chile, Uruguay, Costa Rica y República Dominicana, además de varios países del Caribe como Bahamas, Jamaica, Santa Lucía o Trinidad y Tobago. Argentina, por su parte, fue copatrocinadora del texto.
En la ceremonia de firma participaron la Alta Representante para Desarme, Angela Kane; el presidente de la Conferencia Final para el Tratado de Comercio de Armas, Peter Woolcott, y la vicepresidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja, Christine Beerli.
Tratado no es perfecto
“Puede que no sea un tratado perfecto como muchos convenios multilaterales, pero es robusto”, afirmó Kane en el arranque de la ceremonia, celebrada en el Salón del Consejo Fiduciario de Naciones Unidas.
“El tratado contribuirá al desarrollo y a la paz y la seguridad regional e internacional”, dijo, por su parte, el embajador Woolcott, quien advirtió que su efectividad dependerá de “cómo lo aplican los Estados, la sociedad civil y la industria”.
En representación de la sociedad civil intervino Anna McDonald, de Intermon Oxfam, quien dijo que el tratado “no es perfecto”, pero merece la pena firmarlo porque “claramente prohíbe el comercio de armas allí donde ocurren crímenes de guerra”.
Acuerdo
El Tratado sobre Comercio de Armas fue aprobado el pasado 2 de abril en una histórica votación por mayoría en la Asamblea General, que puso fin a un largo proceso negociador que comenzó hace más de una década.
La resolución final, presentada por Costa Rica después de que tres países bloquearan la posibilidad de que el tratado fuera adoptado por consenso, fue aprobada por 154 votos a favor, tres en contra y 23 abstenciones.
El primer país en estampar su firma fue Argentina, de la mano de su canciller, Héctor Timerman, mientras que por España lo hizo el titular de Industria, José Manuel Soria, y por Alemania, su responsable de Exteriores, Guido Westerwelle, entre otros.
Estados Unidos, que votó en abril pasado a favor del texto, no firmó ayer el nuevo tratado, aunque se espera que lo haga más adelante, debido a la oposición de un nutrido grupo de senadores, ya que necesita al menos dos tercios del Senado para su ratificación.
Los tres países que votaron en abril pasado en contra de la resolución fueron Siria, Corea del Norte e Irán, mientras que algunos pesos pesados de la comunidad internacional como Rusia, China o India se abstuvieron.