La Fiscalía General rusa confirmó ayer que el asalto y secuestro del colegio de Beslán, en Osetia del Norte, fue perpetrado por hombres del destacamento dirigido por Shamil Basáyev, comandante chechén considerado en Rusia terrorista "número uno".
Añadió que los terroristas que se apoderaron de la escuela junto con casi 1,200 rehenes "habían participado activamente" en el ataque contra Ingushetia, el 21 de junio de este año.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Aerotransportadas rusas, Nikolái Stáskov, consideró que Rusia debería tener unas "fuerzas especiales" entrenadas para combatir actos de terrorismo como la toma de la escuela de Beslán.
Rusia cuenta con unidades antiterroristas especiales, pero éstas dependen de los servicios de seguridad, y no de las Fuerzas Armadas.
En opinión de Stáskov, "el nuevo cuerpo podría incluir a los miembros de las fuerzas especiales y a paracaidistas, y debería ser entrenado constantemente para combatir el terrorismo".