La Fiscalía General de Venezuela presentó una acusación formal por cuatro delitos contra el dirigente opositor Leopoldo López, detenido desde febrero en una cárcel militar, quien de ser declarado culpable podría ser condenado a unos 13 años de cárcel, anunció la titular de ese despacho.
El Ministerio Público presentó la acusación contra el dirigente opositor por los delitos de incendio en grado de determinador (autor intelectual), instigación pública, daños a la propiedad pública en grado de determinador y asociación para delinquir, dijo en conferencia de prensa la fiscal general Luisa Ortega Díaz.
De ser declarado culpable de esos cuatro delitos, López podría enfrentar una condena de 13 años, 9 meses y una semana de prisión.
López, de 42 años, es investigado por su presunta responsabilidad en los incidentes violentos que se registraron el 12 de febrero en de Caracas tras una multitudinaria marcha opositora que dejaron tres fallecidos, 66 heridos y 69 detenidos.
El dirigente opositor fue detenido el 18 de febrero en la cárcel militar de Ramo Verde, a las afueras de la capital. El 28 de marzo una corte de apelaciones de la capital negó una solicitud que habían hecho los abogados de López para que el dirigente se mantuviera en libertad condicional mientras era procesado.
Defensa reacciona
Uno de los abogados del dirigente opositor, Juan Carlos Gutiérrez, afirmó a The Associated Pressque la defensa impugnará las acusaciones de la Fiscalía General en la primera audiencia del juicio que se espera se realice a comienzos de mayo.
“Tenemos muchísimas herramientas jurídicas para desvirtuar los parámetros de vicios de forma como de fondo”, indicó Gutiérrez al asegurar que ante los alegatos presentados por la Fiscalía no tiene dudas de que López es “un preso de conciencia y una persona privada de su libertad por emitir expresiones”.
Entre los elementos presentados por el Ministerio Público para acusar a López figuran “casi 70 testigos, principalmente funcionarios policiales y funcionarios actuantes en el procedimiento entre personas que estuvieron presentes en los actos públicos”, precisó Gutiérrez.
Por su parte, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que aglutina a la mayoría de partidos de la oposición de Venezuela, señaló que las acusaciones de la fiscalía contra López muestran que hay “saña” y voluntad de “judicializar la política”.
“Lo que hemos visto es la saña frente a Leopoldo, no hay ningún indicio que fundamente la acusación de la fiscalía”, dijo el secretario ejecutivo adjunto de la MUD, Ramón José Medina.
“Lo que pretenden es dejarlo detenido sin beneficios procesales”, dijo el político, y añadió que ahora les “queda apelar la decisión inmediatamente”.
El también líder opositor y gobernador del central estado de Miranda, Henrique Capriles, desestimó las acusaciones presentadas por la fiscalía contra López, al considerar que “la protesta no es un delito”.
Mientras Lilian Tintori, la esposa del dirigente opositor, afirmó en Twitter que “Leopoldo está preso, no por cometer un delito, sino por desenmascarar a quienes comenten miles!”.