A la hora de decidir quién será el nuevo presidente de EU, el Estado de Florida está considerado como la puerta de la Casa Blanca, y su población hispana puede ser en estas elecciones la llave que la abra.
Las encuestas indican que el presidente George W. Bush y su rival demócrata, John Kerry, se encuentran igualados en la intención de voto de los ciudadanos. En Florida, el Estado que decidió los comicios hace cuatro años, los sondeos confirman el empate absoluto.
Una encuesta patrocinada por el Instituto Político Tomás Rivera, la cadena Univisión y el "The Washington Post" indica que ambos candidatos cuentan cada uno con el 48% de la intención de voto entre los electores de Florida que posiblemente acudan a las urnas.
Tanto Kerry como Bush conceden una importancia extrema a Florida, que cuenta con 27 votos electorales, el 10% de los 270 que necesita un candidato para proclamarse vencedor.
Esa tendencia a la igualdad se altera radicalmente entre la población hispana de Florida, el 20% de todo el Estado.
En esta comunidad, el apoyo es claro a favor de Bush: un 61 % de los latinos respalda al presidente, mientras que Kerry recibe el aval del 32%.
En las elecciones de 2000 Bush fue finalmente proclamado el vencedor por una diferencia de poco más de 500 votos en Florida, tras un polémico recuento que duró 36 días y acabó en el Tribunal Supremo.Tanto Kerry como Bush conceden una importancia extrema a Florida, que cuenta con 27 votos electorales, el 10% de los 270 que necesita un candidato para proclamarse vencedor.
Alcanzó la presidencia de Costa Rica en 1998 con un programa centrado en la recuperación económica y se declaró partidario de las privatizaciones.
Durante su gobierno (1998-2002) abrió el sistema bancario nacional y abogó por privatizar los seguros, la electricidad, las comunicaciones y la gestión de los parques nacionales del país centroamericano.